Censura en los medios de comunicación
Si entendemos la libertad de presa como un acto democrático, entonces la censura a estos medios es un vil acto dictatorial. Se necesitan en cada país varios medios que puedan darle a los habitantes distintos puntos de vista sobre los hechos que ocurren en este de lo contrario están expuestos al terrorismo mediático que significa solo una voz narrando lo que ocurre a su alrededor. Si una de las funciones principales que como periodistas tenemos que cumplir es la de formar opinión además de informar al hacerlo entonces es primordial mostrarle a nuestros oyentes las distintas caras de una noticia.
Cuando el periodista o el medio para cual trabaja deja de lado esta misión que debe llevar a cabo debido a diferentes intereses, tanto económicos o políticos, entonces esta corrupción en la información afecta directamente al público quien lo consume. Ejercer el periodismo implica no sólo la responsabilidad de informar sin faltar a la verdad, sino también ocupar un lugar en la sociedad, con los políticos y los funcionarios estatales, expuesto a la crítica debido a su notoriedad y el rol que cumplen.
Esta censura no es necesariamente no contar una información, puede ser alterada en función de ser más “políticamente correcta” y no entrar en ningún tipo de polémica que pueda traerle “problemas” al periodista que la cuenta. Este ejercicio de autocensura es normal en nuestros tiempos en fin de no tirar directamente una acusación a una figura específica.
Los medios de comunicación son empresas privadas que cumplen una función pública, informar. Pero muchos olvidan convenientemente esta función pública debido a sus intereses personales.
La autocensura ya sea impuesta por el mismo periodista o por un medio en específico es un gran enemigo para la libertad de información.
El procedimiento según el cual un medio de comunicación censura los contenidos a publicar para evitar consecuencias negativas, por ejemplo, puede censurar opiniones negativas sobre una compañía si esta pone parte de su publicidad en el medio así funcionaria también con la política, si el medio tiene vínculos con algún partido político o con un funcionario puede elegir no contar ciertas informaciones sin que este se los pida con objetivo de no perder su vínculo.
Nuestra función como informadores no debería estar apuntada a formar lazos políticos ni económicos con empresas privadas, el deber del periodista es con el público para así ejercitar su sentido de democracia. Cuando un gobierno decide censurar a un periodista o un medio es un acto deliberado contra esta democracia.
La censura que es dada bajo un régimen dictatorial es aún más peligroso para la sociedad, pues la prensa es un poder muy importante para el control de la población ya sea mediante intimidación, mentiras en las noticias o utilización de verdades cambiadas.
Si tomamos en cuenta la última dictadura argentina los medios masivos de comunicación fueron un arma clave utilizada por las fuerzas armadas, principalmente el diario. Desde un principio fueron utilizados por dos razones. Para ocultar las atrocidades y los crímenes cometidos (si se ocultaban, se garantizaban así evitar críticas y cuestionamientos). Y en segundo lugar, para legitimar el golpe y la posterior dictadura, convirtiéndose en una verdadera correa de transmisión, en una pieza clave en la operatoria de propaganda militar.
Hubo un plan sistemático en el que existió el control, la manipulación, la censura y la represión, según una investigación presentada en la Universidad de La Plata la cantidad de trabajadores de prensa y reporteros gráficos desaparecidos es de al menos 172.
En este marco, grandes medios gráficos no se limitaron a cumplir órdenes. Se convirtieron en voceros de las Fuerzas Armadas, replicando en sus páginas sus argumentos, visión, y hasta el mismo vocabulario.
Los en la televisión y la radio había ideologías variadas, sin embargo estaban presionados por el gobierno de facto y se le aplicaban limitaciones. En ambos medios hubo listas negras de música, programas y novelas, así como también de actores. Sin embargo estos medios tuvieron una importancia clave en la época del mundial 78’, en el cual el gobierno gastó millones de dólares, con la intención de hacer “olvidar” a la gente lo que sucedía de modo de obtener rédito de esto y “vender” una felicidad y esperanza casi inexistentes. Esta mentira fue descubierta internacionalmente gracias a los periodistas extranjeros que venían por sus selecciones nacionales y se encontraban en un marco de país atemorizante y oscuro.
La “idea” de controlar los medios de comunicación por parte del Estado no sólo fue utilizada durante la dictadura, en la era moderna fue casi un uso común por parte de los gobiernos en toda Latinoamérica como en Bolivia, Venezuela y Argentina.
En los últimos 15 años en la región, el chavismo aquí también fue pionero y extremo.La línea editorial cambió de a poco, los actos de la oposición perdieron minutos al aire, y los periodistas y rostros críticos han renunciado o fueron despedidos. Desde entonces, la televisión abierta venezolana refleja una sola cara de una sociedad partida por la mitad. En febrero pasado, el diario “Últimas Noticias” uno de los diarios de mayor circulación en Venezuela censuró un artículo sobre las protestas por la escasez e inseguridad en el país, y varios periodistas han renunciado.
Los periodistas tenemos un deber cívico muy importante, un periodista no tiene que ser aliado de ningún poder político o económico, su trabajo consiste en incomodar si es necesario con el sólo hecho de llegar a la verdad.
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